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lunes 31 de agosto de 2009

“África debe ser de los africanos”, expresa Chávez en Libia


El líder libio dijo que gran parte de la violencia que vive África es culpa de lo que describió como la intervención de "potencias extranjeras", a las que no identificó, diciendo que sólo les interesa saquear los recursos naturales de África.

Los mandatarios de Venezuela y Libia acusaron el lunes a países fuera de África de la mayoría de los problemas que sufre el continente, al participar en una reunión cumbre extraordinaria de la Unión Africana.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, aprovechó el foro para reconocer, dijo, "el esfuerzo que África ha hecho por la unidad, para clamar que siga fortaleciéndose esta organización de la unidad africana, un Banco Central del África, un parlamento africano, una justicia africana, un Consejo de Seguridad y Paz Africano".

"Están dando ustedes un ejemplo. El África es el África, y el África más nunca debe permitir que vengan países de más allá de los mares a imponer los sistemas políticos, económicos o sociales que el África y sus pueblos necesitan. África debe ser de los africanos", agregó.

El líder libio, Moamar Gadhafi, dijo por su parte que mucha de la violencia que sufre África obedece a la intromisión extranjera y que Israel en particular es culpable de atizar los conflictos en el continente.

Chávez y Gadafi hicieron sus declaraciones el lunes durante una reunión cumbre extraordinaria de la Unión Africana, que buscó coincidir con una celebración por el 40 aniversario del golpe que trajo a Gadafi al poder.

El líder libio dijo que gran parte de la violencia que vive África es culpa de lo que describió como la intervención de "potencias extranjeras", a las que no identificó, diciendo que sólo les interesa saquear los recursos naturales de África.

Durante su intervención Chávez reiteró las propuestas que realizó hace unos años para "la conformación de un banco o un sistema financiero que vaya articulando América Latina y África", la creación de "una nueva moneda para el comercio internacional del Sur".

fuente: milenio.com

El fusilamiento mediático de Dorrego

Marcelo Moreno publicó en la edición de ayer de Clarín una nota absolutamente inexacta sobre Manuel Dorrego, con la intención de esquilmar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Hernán Brienza*.

Siempre es necesario, cuando se intenta escribir sobre historia, tratar de que los nimios debates coyunturales queden de lado, al menos para no elaborar una interpretación histórica viciada de nulidad por su sesgo documental e ideológico. Marcelo Moreno publicó en la edición de ayer de Clarín una nota absolutamente inexacta sobre Manuel Dorrego, con la intención de esquilmar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Más allá de la comparación, que no me interesa debatir en esta contratapa, me gustaría acercar un poco de información sobre quién fue y qué significó Dorrego en la historia argentina. Porque para analizar a este personaje histórico –víctima del primer golpe de Estado organizado por el ejército regular argentino– hay que consultar no sólo el panfleto histórico llamado El destierro de Dorrego, escrito por Bonifacio del Carril, autor que, además, porta el mismo apellido que uno de los asesinos confesos de Dorrego, sino también otras fuentes pertinentes para la reconstrucción histórica.

Dorrego fue el jefe del primer partido popular de la Argentina, ya que los federales se reconocían a sí mismos en la década del 1820 como los populares. Respecto de los incidentes del Ejército del Norte –Moreno y Del Carril lo acusan de insubordinación ante Belgrano y de desavenencias con José de San Martín– es necesario tener en cuenta que Dorrego era jefe de la tropa de elite y que tanto la batalla de Tucumán como la de Salta fueron victorias criollas gracias a las cargas de Dorrego y las derrotas de Vilcapugio y Ayohúma, justamente, por la ausencia de Dorrego, confinado por insubordinación en Jujuy (Fuente: Cartas de Belgrano).

La discusión con Juan Martín de Pueyrredón que le vale el exilio se produce porque Dorrego se entera de que Pueyrredón negocia con el Imperio del Brasil la entrega de la Banda Oriental para apartar del mapa político a José Gervasio de Artigas y al mismo tiempo trasladar recursos de la guerra contra las provincias de la mesopotamia al cruce de los Andes. Dorrego se entera de la maniobra y prepara, junto a otros populares, la defensa de la Banda Oriental, por eso es encarcelado y embarcado rumbo a Baltimore. Hay abundante información sobre este punto que es bueno consultar, más allá, claro, de Del Carril.

Respecto de la confusa acusación de piratería que Moreno hace a Dorrego sobre su viaje a Jamaica, conviene decir que el barco donde viajaba Dorrego es asaltado por piratas y él queda prisionero de ellos, por eso se salva en el juicio que se le sigue en Jamaica (Fuente: Cartas apologéticas de Manuel Dorrego, único testimonio histórico sobre el hecho, que no permite otras elucubraciones que la ficción novelesca). Respecto de su participación política, Moreno en su desordenada caracterización del personaje olvida relatar algunas cosas:

1) Dorrego fue el primer defensor del voto universal;

2) Su federalismo es doctrinario y no intuitivo (se recomienda leer el más que interesante discurso en la Legislatura sobre las economías regionales) ;

3) Dorrego viaja a entrevistarse con Simón Bolívar para pedirle que los ejércitos republicanos del continente se unan contra los imperiales en Brasil, pero una carta de George Canning le exige a Bolívar no entrar “en la guerra de partidarios” (¿Cuál es la acusación que hace Moreno contra Dorrego? ¿Qué éste era bolivariano y creía en una federación americana como el venezolano?);

4) Los negociadores en la “amputación de Bolivia” son el gobernador Juan Gregorio de Las Heras, en tanto los enviados oficiales Carlos María de Alvear y Eustaquio Díaz Vélez, quienes negocian la independencia de Bolivia y no Dorrego, que ya está de vuelta y realiza un pacto político con el caudillo santiagueño Juan Felipe Ibarra;

5) Respecto de las generalidades que dice la nota de Moreno sobre la pérdida de la Banda Oriental es bueno aclarar:

a) El que firma la paz oprobiosa de entrega de la “provincia cisplatina” es Bernardino Rivadavia;

b) Luego de asumir como gobernador, Dorrego propone una estrategia de tenaza que consiste en atacar por el norte las misiones occidentales, por el sur con el ejército argentino y una tropa de mercenarios secuestraría al emperador, última acción que fracasó por la defección de Guillermo Brown al mando de su escuadra;

c) El banco nacional de intereses británicos ahorcó financieramente al gobierno sin permitirle obtener fondos para continuar con la guerra;

d) Si se leen las cartas que se intercambian Dorrego y Tomás Guido y Juan Ramón Balcarce –negociadores argentinos ante la corte en Río de Janeiro– se comprueba que Guido y Balcarce desobedecieron las órdenes expresas de Dorrego de no firmar ningún tratado. Ante los hechos consumados, cuando Dorrego estuvo a punto de rechazar el tratado de paz que sólo difería la elección soberana de Uruguay durante cinco años, Lord Ponsonby le escribió a Dorrego una carta amenazándolo con que si no aceptaba la paz “Europa se iba a entrometer en la guerra”.

Pero posiblemente lo que más moleste de Dorrego a sus detractores es su plan de gobierno: reducción de deuda pública enfrentando al capital financiero inglés, desmonopolización de los productos de necesidad básica y control de precios de productos como el pan, extender la frontera para aumentar la producción agrícola - ganadera, intento de confeccionar una Constitución federal con el apoyo de las provincias frente al centralismo porteño, defensa de la integridad del territorio nacional. Al borde del Bicentenario, seguir falseando de esa manera la historia implica que no bastó sólo con la balacera que le dispararon los soldados de Juan Galo de Lavalle, sino que todavía es necesario “fusilar mediáticamente” a Dorrego y a su proyecto político.

* Autor del libro El Loco Dorrego, el último revolucionario.

Los muchachos dorreguistas

Dos veces en un muy corto lapso la Presidenta se comparó con Manuel Dorrego, malogrado gobernador de la provincia de Buenos Aires. Por: Marcelo A. Moreno.

En una ocasión trazó una rara analogía entre el brutal fin del jefe federal y lo que ella sufre o sufriría, que denominó como "fusilamiento mediático". En la otra ocasión, dijo que a Dorrego lo habrían ejecutado por su compromiso con los que menos tenían y su política de precios máximos.

Sorprende que la Presidenta nos comunique su adscripción a uno de los bandos que sostuvieron la más sangrienta guerra civil que padeció la Argentina. Definirse como federal hoy -como ser unitario- supone un extraño anacronismo.

También asombra que elija justo a una figura signada por el fracaso y la tragedia, cuando hay otras, más felices y venturosas que ofrece la historia argentina.

Pero, encima, Dorrego es un personaje en especial polémico. Repasemos algunos datos de su agitada biografía.

Belgrano -ese abogado que tuvo la pasmosa grandeza de improvisarse general- lo separa del Ejército del Norte por notoria indisciplina. Razones tenía: entre otras, el comandante Dorrego lo llamaba en público "el general babieca".

Cuando San Martín se hace cargo, lo echa del Ejército del Norte, a raíz de su pertinaz encarnizamiento con Belgrano.

En 1816 tiene una dura discusión con el Director Supremo respecto de su incorporación al Ejército de los Andes. Según Pueyrredón, Dorrego se niega a estar bajo el mando de San Martín. Según Dorrego, todo fue una jugada política. Lo destierran.

En el exilio se produce uno de los episodios más turbios de su vida: en Jamaica lo enjuician por piratería. El tribunal le cambiará la pena de muerte por la expulsión, considerándolo un bucanero.

Tras la caída del Directorio, vuelve y llega a acceder, brevemente, a la gobernación de Buenos Aires. Legislador por la facción federal opositora a Rivadavia, en 1825 es enviado como comisionado ante Bolívar. Le pide que sus ejércitos intervengan en la guerra contra Brasil, lo que no logra. Al despedirse, brinda con el lugarteniente bolivariano Antonio de Sucre "convidándolo a nuevas glorias". Al año siguiente la nueva gloria de su aliado Sucre consistirá en declarar la independencia de Bolivia, con lo cual la Argentina sufre una nueva amputación territorial.

Terminada la guerra con Brasil, cae Rivadavia, tras un tratado de paz oprobioso y, a través de elecciones, Dorrego es elegido otra vez gobernador en 1827. Pero al año siguiente reconoce la soberanía de Uruguay, el estado tapón creado por la diplomacia inglesa, con lo cual el país vuelve a ser mutilado.

Después vendrá el absurdo fusilamiento a manos de Lavalle.

Nadie afirmaría que Dorrego fue un traidor o un mero oportunista. Quizá fue el fiel reflejo de una época herida por pasiones sin razón, silencio de diálogo y desgarramientos sin nombre.

Al borde del Bicentenario, tomarlo como modelo parece una temeridad digna de Dorrego.

Secretos bolivarianos, lo que Chávez no mostró en la Unasur

De regreso a su país, sacó "un maletín lleno de documentos" sobre las bases militares en Colombia. No lo mostró porque no valía la pena.

De regreso en Venezuela, después de la cumbre presidencial de Bariloche, el presidente venezolano Hugo Chávez dijo que tenía “un maletín lleno de documentos” sobre el acuerdo entre Washington y Bogotá para usar siete bases militares en Colombia, pero que no quiso mostrar el contenido a sus colegas sudamericanos porque no valía la pena.

Una vez que pisó Caracas, Chávez sacó en medio de una conferencia de prensa -y puso sobre la mesa- un maletín negro en el que dijo tener “el documento completo, con sus 20 puntos, bien analizado”, en referencia al pacto entre Colombia y los Estados Unidos. En la reunión de mandatarios en el hotel Llao Llao, el líder bolivariano tuvo un protagonismo limitado, por la necesidad de Brasil de mantener unida a la Unasur, lo cual le impidió descargar su verbo in situ.

La cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) cerró el viernes con una declaración que insta al flamante Consejo de Defensa de la organización “a diseñar medidas de fomento de la confianza y la seguridad en la región”, de manera “complementaria” a los mecanismos que establece la Organización de Estados Americanos (OEA).

El presidente venezolano volvió a calificar de “exitosa” la reunión en el sur de la Argentina e insistió en que Estados Unidos y Colombia “mienten descaradamente” cuando niegan la naturaleza “militar y estratégica” de su pacto para el uso de bases en el país sudamericano. Además, reiteró que el documento “Estrategia de rutas globales”, del comando de Movilidad Estratégica de la Fuerza Aérea estadounidense, que él presentó ante la Unasur, “desenmascara” que más allá de la interdicción de vuelos del narcotráfico, los planes de “dominación imperial” de Washington, pasan por lograr una capacidad de transporte aéreo pesado que abarque toda Sudamérica, para lo cual la pista militar colombiana en Palanquero es esencial.

El mismo viernes, Estados Unidos aseguró que el documento en cuestión es apenas un informe “académico” de la Fuerza Aérea sobre planes de emergencias y ayuda humanitaria, y que no contiene estrategias ni políticas del país.

“Quizá están incluyendo la guerra como una tragedia humanitaria”, criticó el venezolano. Chávez reiteró que las relaciones con Colombia continuarán en una “ congelación progresiva” y que depende del gobierno del presidente Álvaro Uribe impedir una “ruptura” de las relaciones.

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¿Por qué te callaste, Chávez?

Cada cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) reitera una oposición entre dos polos sudamericanos. La reunión extraordinaria convocada en Bariloche no fue una excepción. Por N. Wiñazki

Cada cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) reitera una oposición entre dos polos sudamericanos. Al “Eje del mal” liderado por el venezolano Hugo Chávez se opone con beligerancia, desde otra capital bolivariana, el mayor aliado regional de Estados Unidos, Álvaro Uribe. Consonantes con el presidente colombiano muchas veces actuaron, aunque sin encolumnarse detrás de él, ni menos aceptarlo como jefe de fila, Chile y Uruguay. La reunión extraordinaria convocada en Bariloche no fue una excepción.

Con una constancia sólo superada por su creciente eficacia, Lula sabe equidistar de las dos posiciones. Al presidente brasileño le toca dirimir disputas en un bloque al que quiere homogéneo y entero como interlocutor internacional. Por cierto, él busca tornarse el vocero único y concesionario exclusivo de sus opiniones y demandas ante los foros internacionales. El buen éxito de unas funciones que sabe que debe ejercer, pero que las circunstancias le imponen con una frecuencia que a veces excede a sus propias expectativas, le ha hecho ganar al primer presidente obrero de Brasil este papel que sus antecesores nunca habían dejado de preparar y ensayar con una dedicación esforzada.

En la reunión de Bariloche, cuyo más nefasto desenlace a los ojos de Brasilia habría sido el alejamiento de Bogotá del bloque regional nacido en la incaica Cuzco en 2004, el objetivo era evitar la condena que proponían Chávez y el ecuatoriano Rafael Correa, también presidente temporario de Unasur, del acuerdo por el que Colombia prestará siete bases militares a Estados Unidos. No hay que insistir en que Brasil lo logró plenamente. Según fuentes de la cancillería argentina, Lula había traído el borrador del documento que se firmó. El mayor trabajo de los días anteriores fue aplacar a Chávez. A Evo Morales, Lula lo había visitado personalmente en el Chapare, le había prometido financiar una carretera y lo apoyó en su candidatura para las presidenciales bolivianas de este año. Evo fue, sin embargo, uno de los más vocales al recomendar una condena. Una semana de llamadas por teléfono, y una reunión en Llao Llao, alcanzaron para que Chávez explicara el domingo, desde Caracas y por televisión, que había callado en el sur argentino.

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En el día internacional del detenido desaparecido, recordaron a víctimas de dictadura

En el Parque de la Memoria, organizaciones de Derechos Humanos realizaron actos homenaje. Al cierre, arrojaron flores al Río de la Plata. Los asistentes recorrieron el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, que cuenta hasta el momento con los nombres de unas 9.000 personas.

Integrantes de organizaciones de Derechos Humanos y familiares de desaparecidos de la última dictadura militar conmemoraron este domingo el Día Internacional del Detenido-Desaparecido con actos en el Parque de la Memoria, ubicado en la Costanera Norte de la Ciudad de Buenos Aires.

Los asistentes recorrieron el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, que cuenta hasta el momento con los nombres de unas 9.000 personas.

María Adela Antokoletz, hija de María Adela Gard de Antokoletz, la fundadora de Madres de Plaza de Mayo, y hermana de Daniel, desaparecido en noviembre de 1976, dijo que "hoy es un día especial, porque celebramos la vida y recordamos a las víctimas del terrorismo de Estado, la mayoría detenidos-desaparecidos".

Antokoletz, integrante de la Federación Latinoamericana de la Asociación de Familiares de Desaparecidos, señaló que "en este monumento faltan nombres, porque según consta en los documentos de los represores, son más de 30.000 las personas desaparecidas, y es tarea de todos inscribir sus nombres".

"Hoy homenajeamos a los detenidos-desaparecidos, que quienes sembraron sus ideas por una sociedad con justicia, libertad y amor", señaló Antokoletz al inicio del acto.

Por su parte, Horacio Pietragalla Corti, nieto recuperado el 30 de abril de 2003, recordó el momento en el cual recuperó su identidad. "Conocí a mi viejo hace seis años, su vida, y la clase de persona que era, gracias a compañeros vivos que permitieron reconstruir nuestra historia", recordó.

Su padre, Horacio Miguel Pietragalla fue asesinado el 8 de noviembre de 1975, mientras que su madre Liliana Corti fue secuestrada el 5 de agosto de 1976 en su casa de Villa Adelina y asesinada ese mismo día. "Mi padre tenía los ideales de los jóvenes de la época", rememoró .

La integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Enriqueta Maroni, sostuvo que “los detenidos-desparecidos fueron militantes políticos y sociales y nosotros no negamos su militancia y entregaron su vida porque sabían que estaban en peligro pero no conocían el horror”.

"Rechazamos las declaraciones del asesino y torturador Videla cuando decía que los desaparecidos no son, no están, porque sí son y sí están y tienen identidad", remarcó Maroni, madre de Juan Patricio Maroni y María Beatriz Maroni y suegra de Carlos Rincón, quienes fueron secuestrados el 5 de abril de 1977 .

En el final del acto fueron arrojadas flores al Río de la Plata y se homenajeó al ex embajador de Francia, Bernard Kessedjian, promotor de la aprobación por parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de la Convención Internacional de Protección de todas las personas contra la Desaparición Forzada.

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Ley de Radiodifusión: los diputados comienzan a debatir sobre el proyecto

La Cámara de Diputados iniciará esta semana el análisis en comisión del proyecto de Ley de Comunicación Audiovisual, enviado el jueves pasado por el Poder Ejecutivo al Parlamento.

Los diputados del oficialista bloque del Frente para la Victoria recibirán el martes o el miércoles a quienes desde el Poder Ejecutivo trabajaron en la elaboración del proyecto, entre ellos al titular del Comité Federal de radiodifusión, Gabriel Mariotto.

En esa reunión en la que los 110 diputados kirchneristas escucharán al los funcionarios del Ejecutivo se terminará de definir la estrategia de trabajo en el tratamiento de la iniciativa y se pondrán de plano los principales argumentos de defensa al proyecto.

El texto de 157 artículos comenzaría a ser debatido el jueves por la mañana en un plenario de las comisiones a las que fue girado el proyecto: Comunicaciones, Presupuesto y Libertad de Expresión.

Esas comisiones presididas por los oficialistas Manuel Baladrón (La Pampa) y Gustavo Marconato (Santa Fe); y por la radical Silvana Giudici (Ciudad de Buenos Aires), respectivamente, trabajarían durante al menos dos semanas para emitir dictamen, según estiman fuentes del bloque del Frente para la Victoria.

A las reuniones se invitará a todos los organismos que tengan relación con el tema como cooperativas, organizaciones no gubernamentales, sindicatos, asociaciones civiles y universitarias, entre otros.

El diputado kirchnerista Carlos Kunkel consideró en declaraciones periodísticas que el proyecto podría estar aprobado por las dos cámaras en un mes, por lo que, según estos cálculos, la iniciativa debería llegar al recinto de la Cámara a más tardar en la tercer semana de septiembre.

Para ello es fundamental la mayoría que el oficialismo tiene en las comisiones a las que fue girado el proyecto, donde la oposición sólo puede aspirar a firmar uno o más dictámenes contarios a la iniciativa del Poder Ejecutivo.

En la comisión de Comunicaciones e Informática, sobre 31 diputados, el oficialismo cuenta con 13 propios y con 4 aliados incondicionales, lo que le permite superar las 16 firmas para constituirse en mayoría.

Además, en caso de contar con alguna baja imprevista, desde el Frente para la Victoria cuentan con algunos diputados que han manifestado su apoyo al proyecto, aunque plantean algunos matices en varios puntos.

En este lote se encuentran los centroizquieradistas Cecilia Merchan, Miguel Bonasso y Nélida Belous.

El resto de los integrantes de la comisión se reparte entre radicales, cobistas y diputados de la Coalición Cívica, que suman 6; y peronistas disidentes y representantes del PRO, que reúnen 4.

El panorama en la comisión de Presupuesto no varía demasiado: sobre 49 integrantes el oficialismo suma entre 22 y 24 y cuenta con 3 aliados incondicionales; por lo que supera los 25 necesarios para tener mayoría.

Además los diputados de centroizquierda, Carlos Raimundi y Claudio Lozano, se encuentran más cerca de acompañar el proyecto que de oponerse al mismo, aunque piden a cambio mayor control al Estado en el tema de otorgamiento de licencias, entre otros aspectos.

En esta comisión, entre radicales, socialistas, miembros del bloque de la Coalición Cívica, peronistas disidentes, del PRO y cobistas reúnen 19 diputados y pueden aspirar a sumar dos o tres diputados para un eventual dictamen conjunto.

En tanto la comisión de Libertad de Expresión, única presidida por la oposición, suma 23 integrantes repartidos de la siguiente manera: 11 kirchneristas, 1 aliado incondicional, 10 opositores representantes de la UCR, la CC, el PRO, el PJ disidente y el juecismo, entre otros.

El restante miembro de la comisión es Eduardo Macaluse (Solidaridad e Igualdad), que se encuentra en la misma situación que sus pares de bancada, los mencionados Belous, Raimundi y Lozano (Proyecto Sur).

Aún sin el acompañamiento de Macaluse, el kirchnerismo tiene también en esta comisión las 12 firmas necesarias como para emitir el dictamen de mayoría.

Entre los principales aspectos de la iniciativa que estudia el Congreso figura la repartición por tercios de las licencias: un tercio para la explotación comercial, un tercio para el sector público y un último tercio para organizaciones sin fines de lucro tales como iglesias, sindicatos universidades o fundaciones.

También se suplanta como autoridad de aplicación al viejo directorio militar por un órgano colegiado en el que habrá representantes del Ejecutivo y de las tres principales fuerzas legislativas.

Otro de los puntos principales es el que impide la formación de monopolios y de oligopolios.

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Se cayó un mito: Cafiero afirmó que Perón era hincha de Boca

Siempre se sostuvo que el ex presidente era fanático de Racing. Sin embargo, el ex ministro de Perón desmintió la versión.

El senador Antonio Cafiero, ministro del ex presidente Juan Domingo Perón, desmintió públicamente el mito del fanatismo por Racing Club y confesó que, en realidad, “Perón era hincha de Boca Juniors”.

“Me consta y lo puedo probar en cualquier momento: ¡Perón era hincha de Boca! Lo que pasa es que no lo decía porque, evidentemente, cuidaba a las demás hinchadas de los otros clubes”, comenzó el senador Antonio Cafiero, en diálogo con el programa ‘Mundo Boca’, que se emite por Radio El Mundo AM 1070.

“Esta situación de si Perón era o no hincha de Boca se discutió mucho tiempo. Y yo lo explico muy claro: cuando era ministro de Isabel, un día la agarré a la salida de una reunión de Gabinete y, delante de mis ex colegas, le dije: ‘Compañeros, acá tenemos una testigo insobornable. Que diga Isabel de quién era hincha Juan Perón’. Y sin vacilar ella dijo: ¡de Boca Juniors!”, continuó Cafiero.

“Puede ser que Isabel haya hecho muchas macanas, pero eso de tergiversar un sentimiento de Perón, ya me parecería demasiado”, remató su anécdota el ex ministro peronista.

Zaffaroni dijo que está permitido "tener una macetita" de marihuana

El magistrado habló sobre la despenalización y aseguró que "el tráfico de marihuana no genera grandes mafias, es un tráfico folclórico".

El juez de la Corte Suprema de Justicia Raúl Zaffaroni, principal impulsor de la despenalización de la tenencia de marihuana para consumo personal, dijo que se puede "tener un macetita" de cannabis en la casa, mientras no se haga proselitismo.

"Yo interpreto la ley en punición del proselitismo. El límite es la presunción del delito", señaló Zaffaroni. En ese sentido, el magistrado añadió que "siempre y cuando se presuma que el sujeto vende, produce o que por la cantidad de sustancia genera un riesgo de distribución", señaló en declaraciones a la revista THC, citadas hoy por el diario Perfil.

"Es un tema muy circunstancial, porque un tipo que vive en un pueblo por ahí se compra para un mes porque no puede venir a la ciudad todos los días. Pero si yo encuentro al tipo con cinco gramos de cocaína una balanza y varios papelitos, es probable que ese tipo esté vendiendo", explicó.

El juez aclaró que "por eso, no es una cuestión de cantidad, porque si se pone por ejemplo diez gramos de cocaína como límite de consumo, los tipos van a salir a vender con ocho".

"Si lleva un porro encima, no tiene que demostrar nada. No hay afectación del bien jurídico, pero si lo que llevás es medio kilo, sí porque genera un riesgo de distribución", señaló.

El magistrado sostuvo que "nadie puede ordenar un allanamiento por un porro o una planta" y sólo se puede hacer ese procedimiento cuando haya "un indicio serio de delito".

Además, Zaffaroni se refirió al caso de que una persona esté sola en una plaza y un policía lo encuentre fumando y el juez sostuvo que para él "ahí no hay proselitismo".

"Es lo mismo que tener un porro, una macetita se puede tener", afirmó.

Con respecto a la regulación de las drogas si pudiera hacer una nueva ley, el juez dijo que "penaría la tenencia de tóxicos en el caso de que ponga en peligro el bien jurídico ajeno".

"En el caso de la marihuana dejaría penalizado sólo el tráfico masivo. El tráfico de marihuana no genera grandes mafias, es un tráfico folclórico", comentó.

sábado 29 de agosto de 2009

Federico Engels

Por Lenin (Otoño de 1895. T. 2, págs. 1-13. Vladímir Ilich Uliánov (Lenin)


El 5 de agosto de 1895 falleció en Londres Federico Engels. Después de su amigo Carlos Marx (fallecido en 1883), Engels fue el más notable sabio y maestro del proletariado contemporáneo de todo el mundo civilizado. Desde que el destino relacionó a Carlos Marx con Federico Engels, la obra a la que ambos amigos consagraron su vida se convirtió en una obra común. Y así, para comprender lo que Federico Engels ha hecho para el proletariado, es necesario comprender claramente la importancia de la doctrina y actividad de Marx en pro del desarrollo del movimiento obrero contemporáneo. Marx y Engels fueron los primeros en demostrar que la clase obrera con sus reivindicaciones surge necesariamente del sistema económico actual, que, con la burguesía, crea inevitablemente y organiza al proletariado. Demostraron que la humanidad se verá liberada de las calamidades que la azotan no por los esfuerzos bien intencionados de algunas que otras nobles personalidades, sino por medio de la lucha de clase del proletariado organizado. Marx y Engels fueron los primeros en dejar sentado en sus obras científicas que el socialismo no es una invención de soñadores, sino la meta final y el resultado inevitable del desarrollo de las fuerzas productivas dentro de la sociedad contemporánea. Toda la historia escrita hasta ahora es la historia de la lucha de clases, la sucesión en el dominio y en las victorias de unas clases sociales sobre otras. Y esto ha de continuar hasta que no desaparezcan las bases de la lucha de clases y del dominio de clase: la propiedad privada y la producción social caótica. Los intereses del proletariado exigen que estas bases sean destruidas, por lo que la lucha de clase consciente de los obreros organizados debe ser dirigida contra ellas. Y toda lucha de clases es una lucha política.

Estos conceptos de Marx y de Engels los ha hecho suyos en nuestros días todo el proletariado en lucha por su emancipación.

Pero cuando los dos amigos, en la década de 1840, participaban en la literatura socialista y en los movimientos sociales de aquel tiempo, estos puntos de vista eran completamente nuevos. A la sazón había muchos hombres con talento y otros sin talento, muchos honrados y otros deshonestos, que, en el ardor de la lucha por la libertad política, en la lucha contra la autocracia de los monarcas, de la policía y del clero, no percibían el antagonismo existente entre los intereses de la burguesía y los del proletariado. Estos hombres ni siquiera admitían la idea de que los obreros actuasen como una fuerza social independiente. Por otra parte, ha habido muchos soñadores, algunas veces geniales, que creían que bastaba tan sólo convencer a los gobernantes y a las clases dominantes de la injusticia del régimen social existente para que resultara fácil implantar en el mundo la paz y el bienestar general. Soñaban con un socialismo que triunfara sin lucha. Finalmente, casi todos los socialistas de ajena época y, en general, los amigos de la clase obrera no veían en el proletariado más que una llaga y contemplaban con horror cómo, a la par que crecía la industria, crecía también esta llaga. Por eso todos ellos pensaban en el modo de detener el desarrollo de la industria y del proletariado, de parar "el carro de la historia". Contrariamente al temor general ante el desarrollo del proletariado, Marx y Engels cifraban todas sus esperanzas en el continuo crecimiento numérico de éste. Cuantos más proletarios haya tanto mayor será su fuerza como clase revolucionaria y tanto más próximo y posible será el socialismo. De expresar en pocas palabras los méritos de Marx y Engels ante la clase obrera, podría decirse que enseñaron a la clase obrera a tener conocimiento y conciencia de sí misma y sustituyeron los ensueños por la ciencia.

He aquí por qué el nombre y la vida de Engels deben ser conocidos de todo obrero; he aquí el motivo de que insertemos en nuestra recopilación, que, como todo lo que editamos, tiene por objeto despertar la conciencia de clase de los obreros rusos, un esbozo sobre la vida y la actividad de Federico Engels, uno de los dos grandes maestros del proletariado contemporáneo.

Engels nació en 1820, en la ciudad de Barmen, provincia renana del reino de Prusia. Su padre era fabricante. En 1838, Engels, por motivos familiares, se vio obligado, antes de terminar el liceo, a colocarse como dependiente en una casa de comercio de Bremen. Este trabajo no le impidió ocuparse de su capacitación científica y política. Siendo todavía alumno del liceo, Engels llegó a odiar la autocracia y la arbitrariedad de los funcionarios gubernamentales. El estudio de la filosofía lo llevó aún más lejos. En aquella época, en la filosofía alemana predominaba la doctrina de Hegel, de la que Engels se hizo partidario. A pesar de que el propio Hegel era admirador del Estado autocrático prusiano, a cuyo servicio se hallaba en calidad de profesor de la Universidad de Berlín, la doctrina de Hegel era revolucionaria. La fe de Hegel en la razón humana y en los derechos de ésta y la tesis fundamental de la filosofía hegeliana, según la cual en el mundo transcurre un proceso constante de cambio y desarrollo, indujeron a los discípulos del profesor berlinés que no querían resignarse a la realidad a la idea de que también la lucha contra la realidad, la lucha contra la injusticia existente y el mal reinante tiene sus raíces en la ley universal del desarrollo perpetuo. Si todo en el mundo se desarrolla, si unas instituciones sustituyen a otras, ¿por qué han de perdurar eternamente la autocracia del rey prusiano o del zar ruso, el enriquecimiento de una minoría insignificante a expensas de la enorme mayoría, el dominio de la burguesía sobre el pueblo? La filosofía de Hegel hablaba del desarrollo del espíritu y de las ideas: era una filosofía idealista. Del desarrollo del espíritu deducía el desarrollo de la naturaleza, el del hombre y el de las relaciones entre los hombres, el de las relaciones sociales. Marx y Engels, conservando la idea de Hegel del perpetuo proceso de desarrollo, rechazaron su preconcebida concepción idealista; analizando la vida real, vieron que no es el desarrollo del espíritu lo que explica el desarrollo de la naturaleza, sino, a la inversa, que el espíritu tiene su explicación en la naturaleza, en la materia. Contrariamente a Hegel y otros hegelianos, Marx y Engels eran materialistas. Enfocando el mundo y la humanidad desde el punto de vista materialista, vieron que, lo mismo que todos los fenómenos de la naturaleza tienen por base causas materiales, así también el desarrollo de la sociedad humana está condicionado por el desarrollo de las fuerzas materiales, las fuerzas productivas. Del desarrollo de las fuerzas productivas dependen las relaciones en que se colocan los hombres entre sí en el proceso de producción de los objetos indispensables para la satisfacción de las necesidades humanas. Y en dichas relaciones está la clave que permite explicar todos los fenómenos de a vida social, los anhelos del hombre, sus ideas y sus leyes. El desarrollo de las fuerzas productivas crea las relaciones sociales, que se basan en la propiedad privada; pero vemos ahora también cómo este mismo desarrollo de las fuerzas productivas despoja de la propiedad a la mayoría de los hombres para concentrarla en manos de una insignificante minoría; destruye la propiedad, base del régimen social contemporáneo, y tiende al mismo fin que se han planteado los socialistas. Estos sólo deben comprender cuál es la fuerza social que por su situación en la sociedad contemporánea está interesada en la realización del socialismo e inculcar a esta fuerza la conciencia de sus intereses y de su misión histórica. Esta fuerza es el proletariado. Engels lo conoció en Inglaterra, en el centro de la industria inglesa, en Manchester, adonde se trasladó en 1842, como empleado de una firma comercial de la que su padre era uno de los accionistas. Allí Engels no se limitó a permanecer en la oficina de la fábrica, sino que anduvo por los barrios inmundos en los que se albergaban los obreros y comprobó con sus propios ojos la miseria y las calamidades que los azotaban. No conformándose con sus propias observaciones, Engels leyó todo lo que se había escrito hasta entonces sobre la situación de la clase obrera inglesa y estudió minuciosamente todos los documentos oficiales que estaban a su alcance. Como resultado de sus observaciones y estudios apareció en 1845 su libro La situación de la clase obrera en Inglaterra. Ya hemos señalado más arriba en qué consiste el mérito principal de Engels como autor de dicho libro. Es cierto que también con anterioridad a Engels -fueron muchos los que describieron los padecimientos del proletariado e indicaron la necesidad de ayudar a éste-, pero Engels fue el primero en afirmar que el proletariado no sólo constituye una clase que sufre, sino que precisamente la miserable situación económica en que se encuentra lo impulsa inconteniblemente hacia adelante y lo obliga a luchar por su emancipación definitiva. Y el proletariado en lucha se ayudará a sí mismo. El movimiento político de la clase obrera llevará ineludiblemente a los trabajadores a la conciencia de que no les queda otra salida que el socialismo. Por otra parte el socialismo tan sólo se transformará en una fuerza cuando se convierta en el objetivo de la lucha política de la clase obrera. Estas son las ideas fundamentales de la obra de Engels sobre la situación de la clase obrera en Inglaterra, ideas aceptadas ahora por todo el proletariado que piensa y lucha, pero que entonces eran completamente nuevas. Estas ideas fueron expuestas en un libro escrito con amenidad, lleno de los cuadros más auténticos y patéticos en los que se mostraban las calamidades del proletariado inglés. Era un libro que constituía una terrible acusación contra el capitalismo y la burguesía. La impresión que produjo fue muy grande. En todas partes comenzaron a citar la obra de Engels como el cuadro que mejor representaba la situación del proletariado contemporáneo. Y en efecto, ni antes de 1845 ni después apareció una descripción tan brillante y veraz de las calamidades sufridas por la clase obrera.

Engels se hizo socialista estando ya en Inglaterra. En la ciudad de Manchester se puso en contacto con los militantes del movimiento obrero inglés existente en aquel entonces y empezó a colaborar en las publicaciones socialistas inglesas. En 1844, al pasar por París de regreso a Alemania, conoció a Marx, con quien ya mantenía correspondencia. Estando en París, Marx, bajo la influencia de los socialistas franceses y de la vida en Francia, también se hizo socialista. En la capital de Francia los dos amigos escribieron juntos su obra La sagrada familia o crítica de la crítica crítica. Esta obra, escrita en su mayor parte por Marx y que apareció un año antes de La situación de la clase obrera en Inglaterra, contiene las bases del socialismo revolucionario-materialista, cuyas ideas principales hemos expuesto más arriba. La sagrada familia es un nombre burlón dado a los filósofos hermanos Bauer y a sus secuaces. Estos señores predicaban una crítica que estaba por encima de toda realidad, por encima de los partidos y de la política, que negaba toda actuación práctica y sólo contemplaba "críticamente" el mundo circundante y los sucesos que ocurrían en él. Los señores Bauer calificaban desdeñosamente al proletariado de masa carente de sentido crítico. Marx y Engels se enfrentaron enérgicamente con esta tendencia absurda y nociva. En nombre de la verdadera personalidad humana, la del obrero, pisoteado por las clases dominantes y por el Estado, Marx y Engels exigían no la contemplación, sino la lucha por un orden social, mejor. Y veían, naturalmente, que la fuerza capaz de librar esta lucha, en la que estaba interesada, era el proletariado. Ya antes de la aparición de La sagrada familia, Engels había publicado en la revista Anales franco-alemanes, editada por Marx y Ruge, su Estudio crítico sobre la economía política, en el que analizaba desde el punto de vista socialista los fenómenos básicos del régimen económico contemporáneo, como consecuencia inevitable de la dominación de la propiedad privada. Su relación con Engels contribuyó sin duda a que Marx se decidiera a ocuparse del estudio de la economía política, ciencia en la que sus obras produjeron toda una revolución.

Desde 1845 a 1847 Engels vivió en Bruselas y en París, alternando los estudios científicos con las actividades prácticas entre los obreros alemanes residentes en dichas ciudades. Allí Engels y Marx se relacionaron con una asociación clandestina alemana, la "Liga de los Comunistas", que les encargó que expusiesen los principios fundamentales del socialismo elaborado por ellos. Así surgió el famoso Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels, que vio la luz en el año 1848. Este pequeño libro vale por tomos enteros: su espíritu da vida y movimiento, hasta hoy día, a todo el proletariado organizado y combatiente del mundo civilizado.

La revolución de 1848, que estalló primero en Francia y se extendió después a otros países de la Europa Occidental, permitió a Marx y Engels regresar a su patria. Allí, en la Prusia renana, asumieron la dirección de la Nueva Gaceta del Rin, periódico democrático que aparecía en la ciudad de Colonia. Los dos amigos constituían el alma de todas las tendencias democráticas revolucionarias de la Prusia renana. Ellos defendieron hasta la última posibilidad los intereses del pueblo y de la libertad contra las fuerzas reaccionarias. Como es sabido, las fuerzas reaccionarias vencieron, la Nueva Gaceta del Rin fue suspendida, y Marx, que mientras se hallaba en la emigración había sido privado de los derechos de súbdito prusiano, fue expulsado del país; en cuanto a Engels, después de participar en la insurrección armada del pueblo y combatir en tres batallas en pro de la libertad, huyó a Londres, a través de Suiza, una vez derrotados los insurgentes.

A Londres vino a establecerse también Marx. Engels no tardó en colocarse de nuevo en la misma casa de comercio de Manchester, de la que había sido empleado en la década de 1840, Y más tarde se hizo socio suyo, Hasta 1870, Engels vivió en Manchester y Marx, en Londres, lo que no fue óbice para que siguieran en el más íntimo contacto espiritual, manteniendo correspondencia casi a diario. En esta correspondencia los dos amigos intercambiaban sus ideas y conocimientos, continuando la elaboración en común de la doctrina del socialismo científico. En I870, Engels se trasladó a Londres y hasta 1883, año en que murió Marx, continuaron su vida intelectual conjunta, una vida llena de intensísimo trabajo. Su resultado fue, por parte de Marx, El Capital, la obra más grande sobre economía política de nuestro siglo, y, por parte de Engels, toda una serie de obras grandes y pequeñas. Marx trabajó en el análisis de los complejos fenómenos de la economía capitalista. Engels, en sus trabajos, escritos en un lenguaje muy ameno, muchas veces en forma de polémica, enfocó los problemas científicos más generales y los diversos fenómenos del pasado y del presente en el sentido de la concepción materialista de la historia y de la doctrina económica de Marx. De estos trabajos de Engels citaremos: la obra polémica contra Dühring (en ella el autor analiza los problemas más importantes de la filosofía, de las ciencias naturales y de la sociología); El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (traducida al ruso y editada en Petersburgo, 3a ed. de 1895); Ludwig Feuerbach (traducción al ruso y notas de J. Plejánov, Ginebra, 1892); un artículo sobre la política exterior del gobierno ruso (traducido al ruso y publicado en Sotsial-Demokrat, núms. 1 y 2, en Ginebra), sus magníficos artículos sobre el problema de la vivienda y, finalmente, dos artículos, pequeños pero muy valiosos, sobre el desarrollo económico de Rusia (Federico Engels sobre Rusia, traducido al ruso por V. Zasúlich, Ginebra, 1894). Marx murió sin haber logrado dar definitivo remate a su grandiosa obra sobre el capital. Sin embargo, esta obra estaba terminada en borrador, y Engels, después de la muerte de su amigo, emprendió la difícil tarea de redactar y editar los tomos segundo y tercero de El Capital. En 1885 editó el segundo y en 1894 el tercer tomo (el cuarto tomo ya no alcanzó a redactarlo). Estos dos tomos le exigieron muchísimo trabajo. El socialdemócrata austríaco Adler observó con razón que, con la edición del segundo y tercer tomos de El Capital, Engels erigió a su genial amigo un monumento majestuoso en el que, involuntariamente, había grabado también con trazos indelebles su propio nombre. En efecto, dichos tomos de El Capital son obra de ambos, de Marx y de Engels. Las leyendas de la antigüedad nos demuestran diversos ejemplos de emocionante amistad. El proletariado europeo tiene derecho a decir que su ciencia fue creada por dos sabios y luchadores cuyas relaciones mutuas superan a todas las emocionantes leyendas antiguas sobre la amistad entre los hombres. Engels siempre, y en general con toda justicia, se posponía a Marx. "Al lado de Marx -escribió en una ocasión a un viejo amigo suyo- me correspondió el papel de segundo violín”. Su cariño hacia Marx mientras éste vivió y su veneración a la memoria del amigo muerto fueron infinitos. Engels, el luchador austero y pensador profundo, era hombre de una gran ternura. Después del movimiento de 1848-49, Marx y Engels, en el exilio, no se dedicaron únicamente a la labor científica. Marx creó en 1864 la "Asociación Internacional de los Trabajadores", que dirigió durante todo un decenio. También Engels participó activamente en sus tareas. La actividad de esta "Asociación Internacional" que, de acuerdo con las ideas de Marx, unía a los proletarios de todos los países, tuvo una enorme importancia para el desarrollo del movimiento obrero. Pero, incluso después de haber sido disuelta dicha asociación, en la década de 1870, el papel de Marx y de Engels como unificadores de la clase obrera no cesó. Por el contrario, puede afirmarse que su importancia como dirigentes espirituales del movimiento obrero seguía creciendo constantemente, porque el propio movimiento continuaba desarrollándose sin cesar. Después de la muerte de Marx, Engels, solo, siguió siendo el consejero y dirigente de los socialistas europeos. A él acudían en busca de consejos y directivas tanto los socialistas alemanes, cuyas fuerzas, a pesar de las persecuciones gubernamentales, iban constante y rápidamente en aumento, como los representantes de países atrasados, por ejemplo, españoles, rumanos, rusos, que se veían en el trance de meditar y medir con toda cautela sus primeros pasos. Todos ellos aprovechaban el riquísimo tesoro de conocimientos y experiencias del viejo Engels.

Marx y Engels, que conocían la lengua rusa y leían libros en ruso, se interesaban vivamente por Rusia, seguían con simpatía el movimiento revolucionario de nuestro país y mantenían relaciones con revolucionarios rusos. Ambos eran ya demócratas antes de hacerse socialistas y tenían profundamente arraigado el sentimiento democrático de odio a la arbitrariedad política. Este sentimiento político innato, a la par que la profunda comprensión teórica del nexo existente entre la arbitrariedad política y la opresión económica, así como su riquísima experiencia de la vida, hicieron que Marx y Engels fueran extraordinariamente sensibles precisamente en el sentido político. Por lo mismo, la heroica lucha sostenida por un puñado de revolucionarios rusos contra el poderoso gobierno zarista halló en el corazón de estos dos revolucionarios probados la simpatía más viva. Y a la inversa, era natural que el intento de volver la espalda a la tarea inmediata y más importante de los socialistas rusos -la conquista de la libertad política-, en aras de supuestas ventajas económicas, les pareciese sospechoso e incluso fuese considerado por ellos como una traición a la gran causa de la revolución social. "La emancipación del proletariado debe ser obra del proletariado mismo", nos enseñaron siempre Marx y Engels. Y para luchar por su emancipación económica, el proletariado debe conquistar ciertos derechos políticos. Además, Marx y Engels vieron con toda claridad que la revolución política en Rusia tendría también una enorme importancia para el movimiento obrero de la Europa Occidental. La Rusia autocrática ha sido siempre el baluarte de toda la reacción europea. La situación internacional extraordinariamente ventajosa en que colocó a Rusia la guerra de 1870, que sembró por largo tiempo la discordia entre Alemania y Francia, naturalmente, no hizo más que aumentar la importancia de la Rusia autocrática como fuerza reaccionaria. Únicamente una Rusia libre, que no tuviese necesidad de oprimir a los polacos, finlandeses, alemanes, armenios y otros pueblos pequeños, ni de azuzar continuamente una contra otra a Francia y Alemania, daría a la Europa contemporánea la posibilidad de respirar aliviada del peso de las guerras, debilitaría a todos los elementos reaccionarios de Europa y aumentaría las fuerzas de la clase obrera europea. Por lo mismo, Engels, teniendo también en cuenta los intereses del movimiento obrero del Occidente, abogó calurosamente por la implantación de la libertad política en Rusia. Los revolucionarios rusos han perdido en su persona al mejor de sus amigos.

¡Memoria eterna a Federico Engels, gran luchador y maestro del proletariado!

Fuente

A cien años del debate sobre proteccionismo y libre cambio

Fuente: Revista Crisis Nº 37, mayo de 1976, por Fermín Chávez

Este año se cumplirán cien años del histórico debate sobre proteccionismo y libre cambio, registrado en la Cámara de Diputados al discutirse la Ley de Aduana para 1877. En dicha oportunidad se enfrentaron dos escuelas políticas y dos enfoques económicos, expresados en gran medida por los proyectos presentados: el de la Comisión de Presupuesto, de espíritu proteccionista, y el del Poder Ejecutivo, ortodoxamente liberal. Fueron voceros de la primera de dichas posiciones los diputados Vicente Fidel López, Miguel Cané, Carlos Pellegrini y Santiago Alcorta, mientras que el ministro de Hacienda, Norberto de la Riestra, y los diputados Lucio V. Mansilla y Marco Avellaneda, sostuvieron la política librecambista del Ejecutivo. En cuatro sesiones ordinarias, realizadas entre los días 18 y 25 de agosto de 1876, la Cámara fue tribuna pública de fundadas exposiciones. Finalmente resultó aprobado el proyecto de la Comisión de Presupuesto que firmaban Carlos Pellegrini, Eduardo Madero, Emilio Díaz, Manuel J. Zavalla y Daniel Videla y Correa, el cual gravaba con un impuesto del 45 % sobre su valor a una serie de artículos de importación.

Importación ficticia

“Se me dice: por regla general, cuanto mayor introducción existe, tanto más movimiento comercial, tanto más desarrollo de la riqueza hay. Diré: es cierto, pero este aumento de importación no en todo tiempo es necesario y conveniente. [...] Una ley que en este momento viniera a dar incentivo a la importación, que viniera a aumentar, tal vez ficticiamente, la importación, y a hacer que nuestro comercio incurra en los mismos errores en que ha incurrido, y de que tanto hemos sufrido, esa ley vendría a ser perjudicial.”

Carlos Pellegrini, 18-VIII-1876.

Polos opuestos

“En teoría, evidentemente el Gobierno está en polos opuestos con los miembros de la Comisión de Presupuesto, en teoría, en principios económicos.”

Norberto de la Riestra, ídem.

Con zapato alto

“Yo creo, pues, que es un error querer por medio de leyes de este género modificar las costumbres del pueblo. ¿Qué necesidad hay de decir uno, no ha de andar Ud. con zapato alto, porque se hará mal a los pies? No, Sr., déjese que cada uno use lo que guste y lo que pueda usar, déjese que anden en carruajes lujosos las personas que puedan tenerlos. ¿Quién nos mete a modificar costumbres?”

Ídem.

Para salir de pobres

“Entonces, Sr. Presidente, tenemos que ponernos en estas condiciones: o dejamos de ser un país reducido a las materias primas, o persistimos en no producir materias primas, para llegar a ser ricos, como el Sr. Ministro tiene la esperanza de que podremos serlo algún día.

Y yo digo, Sr. Presidente, que si nos limitamos a esta esfera, jamás saldremos de la pobreza, de la miseria, de la barbarie y del retroceso.”

Vicente Fidel López, 18-VIII-1876.

Nos llevan los cueros

“No es el cuero mismo no trabajado el que nos ha de dar la suma de riqueza que necesitamos; y tan no nos lo ha de dar que hoy en este año de 1876, después de dos siglos que producimos cueros, le estamos debiendo a la Europa de diez a doce millones de patacones, ¿por qué, Sr. Presidente?, porque no somos manufactureros del cuero, porque nos llevan de aquí los cueros y nos los devuelven manufacturados, porque tenemos que pagar a los manufactureros extraños, por los cueros, mucho más del valor que tenían antes cuando los mandamos.”

Ídem.

Como la Arabia

“Nuestro país se encuentra hoy en las mismas condiciones en que se encuentra la Arabia, se encuentra en las mismas condiciones en que se encuentra el Asia, se encuentra en las condiciones de todos los países, no diré bárbaros, pero sin industria, ni trabajo, ¿y por qué?, y esto es así porque no sabe manufacturar las materias primas que produce.”

Ídem.

Qué es la riqueza

“El Sr. Ministro debe fijarse en que la riqueza es un hecho complejo, no es un hecho simple no consiste en tener materia prima, en tener minas de oro, en tener trabajo, la riqueza consiste en el equilibrio verdadero de estos tres medios. Es preciso tener materia prima, Sr. Presidente, no para mandarla a Europa y sacar dinero por ella, porque ese dinero se va irremediablemente en los consumos, es preciso tener materia prima para elaborarla.”

Ídem.

Hasta en Australia

“Por muy adelantadas que crea el Sr. Ministro sus teorías en esta materia, debe reconocer que no están por ellas los hombres de Estado de ninguna parte del mundo, y lo cierto es que semejante aspecto de la cuestión no ha sido aceptado por el pueblo más adelantado y más democrático de nuestra época, en los Estados Unidos ya no tienen valor nuestros cueros ni nuestras lanas. Ellos se han propuesto hacer valer los suyos, y lo cierto es que nuestras lanas no han encontrado valor allí porque ellos se han propuesto proteger las suyas, lo cierto es que no tienen valor los algodones de Inglaterra allí, porque se propusieron proteger sus tejidos y lo cierto es que hasta en las colonias inglesas se ha hecho esto, y para que vea el Sr. Ministro que no estamos tan atrasados que hasta en las colonias de Australia hay leyes protectoras a la industria.”

Ídem.

Libre cambio contra las provincias

“En condiciones iguales iríamos a herir la materia prima de las que están más apartadas de los puertos, en condiciones desiguales tendríamos que ocurrir al extranjero con masas de productos, ventas improductivas, que por su propia abundancia ahogarían sus mercados. Así, por ejemplo, tenemos las industrias de Tucumán, de Salta y Corrientes, y sin embargo tomamos los productos de la capital del Brasil, contra los nuestros, y renunciamos a nuestra propia riqueza, prefiriendo fomentar la del extranjero.”

Ídem.

Autores librecambistas

“Pero, además, todos esos autores que el Sr. Ministro acepta como textos fehacientes de economía política, tienen su escuela, su criterio propio, tienen su modo de pensar especial, en una palabra, tienen su fe de bautismo, esta es su fe de bautismo europea y con arreglo a los intereses comerciales de la Europa.”

Ídem.

La baratura de los productos

“Terminaré diciendo estas últimas palabras, abrigamos la doctrina de que el libre cambio universal representa la baratura de los productos en todo el mundo, con la distribución del trabajo; la distribución del trabajo es la baratura de los productos. Profesamos esa doctrina aplicable a todos los países del mundo porque creemos no tenernos que discutir como si se tratara de alguna tierra que formara parte de otro globo, o de una nación regida por otras leyes que las demás. Cree firmemente el gobierno que la teoría del libre cambio importa la distribución del trabajo, y la distribución del trabajo, la baratura de los productos.”

Norberto de la Riestra, 18-VIII-1876.

Fatales doctrinas

“En las cátedras de nuestras universidades se enseñan las fatales doctrinas de protección al comercio, y no hay un solo diario, grande o chico, con crédito o sin él, que no ataque esas doctrinas. ¡Qué fenómeno tan extraño! El instinto del pueblo en contra de una pretendida ciencia; y digo pretendida ciencia, porque es a nombre de la ciencia que hablan estos catedráticos que la Nación costea.”

Lucio V. Mansilla, 18-VIII-1876.

Culpa de Colbert

“Es Colbert el autor de estas rancias ideas que hicieron tanto camino en Europa, mientras la ciencia económica no demostró sus errores. Así, pues, si el Sr. Ministro de Hacienda es descendiente y discípulo de Azara, el Honorable Diputado a quien me refiero, es descendiente y discípulo de Colbert, él profesa en efecto el colbertismo.”

Ídem.

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Socialismo y revolución: Mario Roberto Santucho

Mario Roberto Santucho era hijo del procurador judicial Francisco Rosario Santucho y de la maestra Manuela del Carmen Juárez. Nació en la ciudad Santiago del Estero el 12 de agosto de 1936. Don Francisco tuvo diez hijos, siete de los cuales nacieron de sus primeras nupcias con Isabel Juárez y los tres restantes -el mayor de los cuales era Mario Roberto- del segundo matrimonio con una hermana de la fallecida primera esposa.

Desde muy joven, prácticamente en la adolescencia, Mario Roberto Santucho comenzó a interesarse por las ideas políticas como consecuencia permanente debate en el seno de su familia en un momento trascendente de la vida nacional, corno fue la década de los '50. El conflicto ideológico que se generalizaba en al ámbito social ante la evidente caducidad de una forma de producción y de vida -la fase premonopólica del capitalismo- conducía al cuestionamiento de valores burgueses, generando contradicciones y la búsqueda de nuevas formas de convivencia.

Los cuestionamientos no sólo se referían a lo económico y político, sino que se extendían a lo ideológico. Los cambios que se producían en el mundo al concluir la guerra contra el fascismo, exponían ante los pueblos nuevas y promisorias experiencias al desmoronarse la barrera de ocultamiento y desinformación erigida por el imperialismo.

El enfrentamiento bélico permitió conocer la realidad de la construcción, del socialismo en la URSS, desenmascarando las patrañas que difundían los confabulados en la defensa del ya agotado orden burgués.

En un hogar profundamente católico con sólidas raíces nacionales, nivel económico y prácticas de vida de las capas más .populares de la pequeña burguesía del interior, los nuevos vientos encontraron inmediata receptividad, disipando confusiones, unificando puntos de vista aparentemente opuestos y aportando procesos sintetizadores que, repitiéndose en muchos otros casos similares, definen una tendencia digna de un análisis más detenido.

Reforma Universitaria e indoamericanismo

Sus primeras inquietudes de participación se canalizaron a través de su acercamiento al Centro de Estudios e Investigaciones Socio-Económicos de la Provincia de Santiago del Estero y a la revista Dimensión, donde desempeñaba un papel prominente su hermano Francisco René, quien años después como dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), fuera secuestrado y desaparecido en la ciudad de Tucumán durante el gobierno de: Isabel Perón (abril de 1975).

Ya comenzaba a interesarse por el marxismo aunque todavía desde una posición crítica, que fue matizando en las relaciones con militantes de izquierda e intelectuales que participaron en las actividades culturales que se desarrollaron en esos círculos. En esas circunstancias conoció, entre otros, a Bernardo Canal Feijóo, Rodolfo Khun, Héctor P. Agosti, Miguel Ángel Asturias, Juan José Hernández Arregui y al intelectual polaco anticomunista Witold Gombrowicz, quienes contribuyeron a fortalecer su aspiración de profundizar el conocimiento de la problemática social y política.

Ya estudiante de Ciencias Económicas en la Universidad de Tucumán, interviene activamente en las luchas universitarias participando en la fundación del MIECE (Movimiento Independiente de Ciencias Económicas) que -surge como alternativa entre el Movimiento Reformista -constituido fundamentalmente por corrientes radicales, comunistas y socialistas- y el Humanismo, que expresaba a sectores católicos y a la derecha conservadora. Su bandera de lucha estaba en el cuestionamiento a las vacilaciones y el abandono de las reivindicaciones del estudiantado del Movimiento Reformista que dirigía el Centro de Estudiantes, absorbido por una estéril polémica principista con el Humanismo. Priorizó la lucha por las reivindicaciones principales del conjunto, interesados fundamentalmente en encontrar motores condiciones para avanzas en sus estudios , y el apoyo a la Revolución Cubana, aún no definida como, socialista.

El MIECE triunfó en las elecciones de 1959 ganando el Centro de Estudiantes y consagrando a Santucho como delegado estudiantil al Consejo Tripartito. La experiencia se extendió a otras facultades, con distintas denominaciones, alcanzando en varias de ellas importantes éxitos generando el nacimiento de una tendencia distinta a las tradicionales del estudiantado.

Una pasión política

Comenzaban ya a definirse muchos de los atributos que caracterizaron su personalidad en las luchas posteriores. Su pasión por el estudio, muchas veces obstaculizado por las exigencias de una intensa militancia, trataba de ser satisfecha con organización y constancia, robándole horas al sueño y hasta utilizando métodos de lectura veloz, no siempre acordes con una necesaria profundización. Una confianza ilimitada en las masas lo dotaba de optimismo y una dinámica contagiosa, lo que le permitió enfrentar ambiciosos objetivos generando energías y despertando fuerzas, muchas veces ignoradas, en los que acompañaban en sus esfuerzos.

A comienzos de 1961, y con la aspiración de llegar a Cuba, viaja en compañía de su esposa Ana María Villarreal a través de varios países de América latina; esa experiencia resulta determinante para su futuro.

En Perú conoce al líder aprista Víctor Raúl Haya de la Torre, cuyas ideas influenciaban en el naciente Frente Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP). Sale decepcionado de la entrevista. El propagandizado antiimperialismo de Haya de la Torre, en esas circunstancias enmarcado en la 'guerra fría' de la potencia imperialista contra el campo socialista, se había transformado en un mero desarrollismo vergonzante que lo desenmascara ante sus visitantes.

Llega a los EE.UU., participa en debates y da conferencias en algunas universidades, conociendo desde adentro el bastión del capitalismo, palpando las falencias del progresismo de su intelectualidad y las increíbles limitaciones que manifestaban las individualidades más contestatarias al sistema. Hace escala en México donde palpa el descarnado rostro de la inicua explotación a la inmensa mayoría del pueblo, en una democracia capitalista con estabilidad política, presentada por la burguesía como modelo a imitar al resto del continente.

Cuba socialista y antiimperialista

Desembarca en Cuba en un instante decisivo de su Revolución, cuando se proclama el avance hacia el socialismo. El contacto esa realidad, las conversaciones con los líderes fundamentales y el contraste que advierte con todas las que conociera hasta ese momento -incluso la de la Argentina peronista- definen sus aspiraciones revolucionarias y su adaptación de la ideología marxista-leninista. Regresa convencido y, con su característica decisión, impulsa los pasos para su plena integración a la lucha por la revolución argentina.

En su ausencia, -el 9 de julio de 1961-, se había fundado formalmente el FRIP como materialización de la concepción americanista antiimperialista, con reivindicaciones indigenistas que profesaban algunos de los componentes, fundamentalmente Francisco René.

La opción que enfrentaba en esas circunstancias Mario Roberto, estaba en incorporarse a alguna de las organizaciones que invocaban, el marxismo o trabajar para construir una nueva organización con objetivos definidamente revolucionarios. Se decide por la más arriesgada, por la única que consideraba factible en ese momento a pesar de las enormes dificultades que presentaba.

Visualiza al FRIP como el embrión a desarrollar hacia el objetivo del partido revolucionario. Fue necesario un intenso debate ideológico interno para superar las profundas diferencias existentes entre su proyecto y las convicciones y metas de muchos de sus compañeros. El poder de convicción del ya conocido 'Roby', su ya mentada tenacidad y una práctica conjunta con sectores marxistas en Santiago del Estero (PC y PS) en apoyo a la Revolución Cubana, permitieron importantes avances políticos en los principales componentes de la organización, no sin que se produjeran dolorosas deserciones. Particular importancia reviste, en ese paso, la evolución de Francisco René quien, desde su visión filosófica idealista en un complejo proceso de profundo análisis y debate, concluye enrolado en la concepción materialista dialéctica, donde su producción no fue lo rica que era de esperar al ser víctima, justamente en esa etapa, de la represión de la derecha fascista.

La construcción del PRT

Se lanza intensamente a la actividad de construcción política de la organización. Por ese entonces, el FRIP se extendió a Tucumán, volcándose Mario Roberto al trabajo entre los obreros azucareros. Participando activamente en las luchas que libraban en defensa de la fuente de trabajo y del nivel salarial, amenazados por el proceso de concentración que impulsaban los grandes ingenios monopólicos de Salta y Jujuy.

En la misma época, escribe un análisis marxista, estudiando la estructura económica y de las clases sociales del norte del país, el peso en su economía de la industria azucarera y el importante rol de los trabajadores del ingenio y del surco por su concentración y experiencias de luchas; en él se planteaba la necesidad de la alianza del proletariado azucarero con el campesinado pobre y medio y la importancia de neutralizar a otros sectores medios y pequeño burgueses para aislar a la gran burguesía azucarera. Dicha investigación fue conocida como 'Cuatro Tesis sobre el Norte Argentino'.

La permanente dedicación al estudio de los clásicos fue complementada con una riquísima práctica social, en la que fue forjándose definitivamente su personalidad, afirmándose sus convicciones y el temple revolucionario que lo erigieron en el símbolo que hoy es.

Al mismo tiempo, su profundo internacionalismo caracterizó toda su militancia. Ya vimos con qué inquietudes conoció la Cuba revolucionaria; también fue un incansable estudioso y propagandizador de los procesos de Vietnam y todo el sudeste asiático, además de la 'Revolución de los claveles' en Portugal que 'Roby' miraba con particular esperanza. De la misma manera, fue uno de los principales impulsores de la unidad de los revolucionarios del cono sur de nuestro continente, cristalizada en la Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR) que agrupó al MIR de Chile, el MLN Tupamaros del Uruguay, al ELN de Bolivia.

Una lucha abnegada

Integra plenamente su militancia y sus luchas con su vida familiar y de relación. No concebía la práctica política aislada y su confianza, seguridad y poder de convicción influenciaron a todos los que lo conocían. Su compañera Ana María fue erigiéndose en un importante dirigente, lo que la convirtió en víctima de la represión, habiendo sido herida de bala en un reparto de alimentos en un barrio obrero y luego detenida dos veces. En la primera fue liberada en la fuga del Buen Pastor en Córdoba y en la segunda oportunidad, luego de la fuga de Rawson, fue asesinada junto con otros 15 revolucionarios en la base naval de Trelew el 12 de agosto de 1972. Del matrimonio nacieron tres hijas: Ana, Marcela y Gabriela, las que compartieron casi todas las vicisitudes de la vida de sus padres.

Fortalecido el FRIP, Santucho se preocupa por establecer relaciones y acercamientos con otras organizaciones marxistas, en la búsqueda de un diálogo que permitiera acercar posiciones y tácticas diferentes. Son conocidos los permanentes esfuerzos que impulsó para generar un debate fecundo con el PCA a quien, pese a las vitales diferencias que mantenía, calificaba como el aliado estratégico en vista a la formación del partido del proletariado.

Los primeros intentos comenzaron antes del nacimiento del PRT, en Santiago del Estero, pero se frustraron por la negativa de los dirigentes comunistas locales a mantener relaciones con trotskistas. Con posterioridad -y sobre todo a partir del desprendimiento de los grupos que seguían a Nahuel Moreno- se produjeron avances, aunque con polémicas poco constructivas por su antagonización. No obstante ello, en base a las relaciones que fue estableciendo Mario Roberto en la cárcel, se logró un buen nivel de discusión, materializado no sólo dentro del penal sino también en la atención desde el exterior, a cargo del responsable político del PC de Trelew, compañero Bel, que luego fuera secuestrado y desaparecido durante el golpe de 1976.

La masacre de Trelew

Esas relaciones prosiguieron siempre polémicas, pero con pasos constructivos (como la conmemoración conjunta del primer aniversario de la Masacre de Trelew en agosto de 1973) hasta cortarse con la acción militar en el Comando de Sanidad, el 6 de septiembre de 1973.

En el camino del acercamiento a otras corrientes marxistas, participando en las luchas de los trabajadores tucumanos, comienza a establecerse vínculos con militantes de Palabra Obrera, organización de tendencia trotskista que desarrollaba el 'entrismo' en el peronismo obrero tucumano. Esas vinculaciones a niveles de base fueron facilitando el acercamiento de ambas organizaciones en la región, donde incluso se participa conjuntamente en una experiencia electoral que permite incorporar a dirigentes obreros a la legislatura de la provincia en 1964. En ese proceso y a pesar de las profundas diferencias que advierte Santucho entre las posiciones de ambas organizaciones impulsa la unificación en la Fundación del PRT (25 de mayo de 1965) alentado por las grandes coincidencias que encuentra en la vinculación con la base de Política Obrera.

En la lucha interna que inmediatamente se desata en el PRT, Santucho desempeña un rol prominente en el enfrentamiento a las fundamentales posiciones del trostkismo. Su papel en el III, IV y V Congreso son vitales en las decisiones que se adoptan, rechazando la política del 'entrismo', definiendo el tipo de partido como marxista-leninista e impulsando en la práctica la lucha en apoyo a la resistencia de los trabajadores azucareros ante la violencia de la dictadura militar del general Juan Carlos Onganía.

Durante ese período, Mario Roberto es detenido en dos oportunidades. Primeramente en Tucumán donde es trasladado permanentemente en diversas comisarías del interior para prevenir intentos de fuga o de liberación por parte de sus compañeros. Finalmente es alojado en la Penitenciaría de la ciudad de Tucumán, junto con todos los presos pertenecientes al PRT. Mediante un ardid para lo cual, con la ingestión de un medicamento, se provoca los síntomas de un ataque de hepatitis, logra su traslado al Hospital Provincial; allí logra fugarse aprovechando un descuido de la guardia, en un cambio de turno. Viaja inmediatamente a Buenos Aires para participar en el V Congreso que estaba en preparación.

Posteriormente, en agosto de 1971, es nuevamente detenido en la ciudad de Córdoba cuando se aprestaba a viajar junto con otros militantes para apoyar la fuga de sus compañeros de la Penitenciaría de Villa Urquiza de Tucumán, donde estuvo alojado. Inmediatamente trasladado a la prisión de Villa Devoto en Buenos Aires, es mantenido bajo un riguroso control. Poco tiempo después es detenida en Tucumán su compañera Ana María, quedando sus tres hijas bajo la atención de sus abuelos.

En la cárcel, Santucho impulsa el estudio la formación política de los varios centenares de militantes de la organización, al mismo tiempo que se esfuerza por mejorar las relaciones políticas con los prisioneros de otras organizaciones populares, especialmente PC, Montoneros, FAR y FAP. Se destacan sus esfuerzo para unificar posiciones -a veces notablemente enfrentadas- entre las diversas tendencias políticas, sobre todo entre el PC y las organizaciones peronistas que desarrollaban la lucha armada. Asimismo, establece sólidos vínculos con destacados militantes políticos y sindicales como Raimundo Ongaro, Armando Jaime, Pujadas y sobre todo Agustín Tosco, con quien mantuvo una fecunda vinculación hasta el final de sus vidas.

Trasladado a Rawson, penal de máxima seguridad, prepara minuciosamente el plan de la fuga que se efectiviza el 15 de agosto de 1972. En su elaboración, prevé al máximo los diversos detalles de la operación, viéndose precisado a insistir y argumentar reiteradamente, con las dificultades naturales de su prisión, ante la indecisión y la falta de confianza de los que ocupan transitoriamente la Dirección del Partido.

La operación en el penal se consumó a la perfección, lográndose el pleno control interno. Pero la falta de fe y las debilidades de los que comandaban las fuerzas de apoyo exterior generó un serio problema. Al intentar el grupo de vanguardia dominar la última guardia externa, se produjo un breve intercambio de disparos que ocasionó, en la jefatura de operaciones externas, la decisión de retirarse con los vehículos para el traslado de los liberados ante la visión de que habría fracasado el intento interno. Consecuencia de tan nefasto error fue la tardía llegada del segundo contingente de liberados al aeropuerto de Trelew (donde estaba copado y retenido el avión regular de Austral), su obligada rendición y el ulterior asesinato por fuerzas de la Marina de 16 de los 19 revolucionarios allí encerrados.

Los seis dirigentes principales de las organizaciones participantes -ERP y FAR en la planificación e implementación y Montoneros participante en la fuga de sus presos- lograron llegar en el avión secuestrado a Chile, donde obtuvieron asilo del gobierno la Unidad Popular de Allende para ser trasladados posteriormente a La Habana. Dichos dirigentes fueron nuestros compañeros Santucho, Domingo Mena y Gorriarán Merlo, además de Marcos Osatinsky y Roberto Quieto por FAR y Fernando Vaca Narvaja por Montoneros.

Por una Argentina socialista

Casi inmediatamente, en noviembre de 1971, retornó al país, poniéndose al frente de la organización que pasaba por una situación crítica a causa de la notable reducción cuantitativa de sus integrantes (gran cantidad de militantes estaban en prisión) y por la debilidad política de la Dirección transitoria. Se impulsa a partir de entonces un proceso de incesante desarrollo y crecimiento de la organización. La situación era sumamente compleja: el abandono por el peronismo de su política nacionalista burguesa y las manifiestas divergencias de las propuestas de las fuerzas populares, no obstante la combativa resistencia de los trabajadores y distintos sectores del pueblo a la política de concentración, van creando las condiciones para el golpe fascista favorecido por la división de las fuerzas políticas y el repliegue de las masas, sin conducción, frente a la agresión del terrorismo de estado.

La instalación del gobierno constitucional de Cámpora inicia una compleja coyuntura en la política del País, en la que la agudeza que adquiere el enfrentamiento social y el acelerado desarrollo del PRT y del ERP imponen un ritmo absorbente a la actividad. La vida de Santucho se liga cada vez más indisolublemente a la lucha partidaria, resultando casi imposible remarcar hechos personales separados de la política del PRT, de sus análisis y de sus propuestas. Participa en todas y cada una de las decisiones fundamentales, correspondiéndole la fundamental cuota en los errores y en la trascendente presencia que manifiesta en la decisiva fase de la vida nacional que transcurre entre 1973 a 1976.

Constituye pareja con Liliana Delfino, integrante del Comité Central de la organización y responsable de Propaganda Nacional, que lo acompaña hasta su muerte, circunstancia en la cual es secuestrada y desapareciera por las fuerzas militares que asaltaron su vivienda de Villa Martelli. De esa unión nació Mario Antonio.

Liberación y lucha de clases

El PRT caracteriza correctamente las posibilidades del gobierno de Perón desde el punto de vista de los intereses de clase que representaba y del objetivo de contener la lucha de masas, para lo cual se vería precisado a seguir el rumbo antipopular. La justeza de ese análisis y la activa presencia del Partido y del Ejército en la lucha de clases concita la confianza de las capas más politizadas -que comienzan a participar en su lucha- y el respeto del conjunto de las masas.

Al mismo tiempo, desarrolla esfuerzos para el acercamiento con otras organizaciones populares en procura de acuerdos unitarios que permitan coordinar actividades conjuntas. Los pasos en ese sentido resultan poco fructíferos, no solamente por las diferencias de propuestas políticas sino por los profundos desacuerdos en el análisis de la situación, lo que exacerba el tradicional sectarismo en la izquierda argentina.

Además de ello, la incomprensión de la etapa democrática la subsistencia le la visión en el PRT, determina la implementación de la táctica de grandes operaciones militares para fortalecer el enfrentamiento a los avances de la derecha fascista, después de la renuncia de Héctor J. Cámpora.

Las falencias de esa política comienzan a advertirse al poco tiempo y ello induce a Santucho a profundizar el análisis de las propuestas que permitieran la participación de las grandes masas -que comenzaban a desencantarse de las posibilidades del gobierno luego de la muerte de Perón- en el ya generalizado enfrentamiento de las clases. 'Poder Burgués y Poder Revolucionario' constituye el producto de esa reflexión y es aprobado en el Comité Central 'Antonio del Carmen Fernández' de septiembre de 1974.

Heroísmo de un revolucionario

Pero ya resulta irreversible la inercia del proceso, no solamente por las dificultades, sino también por la dinámica de cada una de las organizaciones, que limitaba las posibilidades de una modificación táctica. Sin embargo Santucho persistió en sus objetivos de unificación con las fuerzas afines, aún reduciendo la amplitud de las alianzas. Hasta sus últimos momentos, bregó incansablemente por concretar un acuerdo con Montoneros, Organización Comunista Poder Obrero (OCPO) y Partido Comunista Marxista Leninista (La Plata), con el proyecto de la Organización para la Liberación de Argentina (OLA).

En ese esfuerzo fue sorprendido por el ataque militar a su vivienda, donde en esa circunstancia se encontraba junto a Liliana Delfino, Domingo Mena, su compañera Ana María Lancillotto de Mena y Benito Urteaga. Fiel a sus convicciones y manteniendo la conducta de toda su vida, no obstante la inferioridad numérica y de armamento, junto con Urteaga enfrentó el ataque militar. Domingo Mena, Liliana Delfino y Ana María Lancillotto fueron secuestrados. Era el día 19 de julio de 1976.

Fuente

Izquierda Unida de España

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